Bere Ruiz | Creadora de Tierra Materna
Hola, soy Bere Ruiz
Soy mamá y creadora de Tierra Materna, un espacio que nació cuando comencé a cuestionar no cuánto sabía sobre el desarrollo de mi hijo, sino desde dónde estaba viviendo mi propia maternidad.

Mi historia con el desarrollo infantil comenzó antes de convertirme en mamá. Cursé la Licenciatura en Acupuntura Humana Rehabilitatoria en la Universidad Estatal del Valle de Ecatepec (UNEVE), donde estudié materias como fisiología, embriología, pediatría y rehabilitación neurológica, entre otras.
Esos conocimientos se convirtieron después en parte de las bases con las que comencé a observar y comprender el desarrollo de mi hijo durante mi propia maternidad.
Pero convertirme en mamá me enseñó algo para lo que ninguna materia me había preparado.
Podía observar su desarrollo, pero no sabía cómo habitar mi maternidad
Cuando mi hijo nació, podía estar pendiente de hitos, reflejos y aspectos de su desarrollo.
Paradójicamente, algo mucho más cotidiano me resultaba difícil: no sabía jugar con él.
Buscando herramientas cursé formación en estimulación temprana. Eso me ayudó a estructurar mejor nuestros momentos de juego y a comprender algunas necesidades de cada etapa.
Pero todavía faltaba algo.
Porque podía aprender cada vez más sobre mi hijo y, aun así, sentir que la maternidad me sobrepasaba.
El día en que entendí que necesitaba ayuda
Durante los primeros meses de maternidad llegué a un nivel de agotamiento que me alarmó.
Dormía muy poco por la lactancia y, al mismo tiempo, intentaba mantener la casa impecable, preparar mi comida, atender al bebé y cumplir con la imagen que tenía de una “buena madre”.
Un día, después de lograr dormir a mi hijo y escucharlo llorar nuevamente apenas unos minutos después, sentí una desesperación y frustración que me asustó.
No actué desde ella, pero fue suficiente para entender algo importante: estaba sobrepasada y necesitaba ayuda.
Al principio dirigí mi frustración hacia mi esposo y le exigí que cumpliera con expectativas que ni yo misma podía sostener.
La terapia me llevó a descubrir que el problema no era solamente todo lo que había que hacer.
También era todo lo que yo creía que una buena madre debía ser.
Cuestionar para poder elegir
Quería una casa impecable.
Quería preparar yo misma la comida.
Quería ser una madre modelo y una ama de casa modelo.
Estaba intentando alcanzar una maternidad construida con expectativas que había aprendido mucho antes de ser mamá.
En terapia comencé a cuestionarlas.
Poco a poco apareció otra posibilidad: una mamá Bere más equilibrada.
Quizá con trastes sucios en el fregadero, pero sin vivir bajo la exigencia de tener absolutamente todo bajo control.
Y apareció una pregunta que sigue acompañándome:
¿Cuánto de nuestra manera de maternar elegimos conscientemente y cuánto simplemente heredamos?
Comprender al niño también cambia la manera de mirarlo
Mi búsqueda continuó con formación en integración sensorial y otras experiencias educativas relacionadas con neurociencia y desarrollo infantil.
Cuanto más aprendía, más comprendía algo que transformó mi manera de mirar la crianza: muchas de las conductas que esperamos de nuestros hijos no dependen simplemente de que “quieran portarse bien”.
El cerebro infantil está en desarrollo.
La regulación emocional, el control de impulsos, la atención, el procesamiento sensorial, el lenguaje y muchas otras capacidades se construyen progresivamente.
Comprenderlo no nos entrega una fórmula perfecta para criar, pero sí puede ayudarnos a construir expectativas más acordes con la etapa que nuestros hijos están atravesando.
Y entonces entendí que para acompañar mejor a nuestros hijos no basta con aprender sobre ellos.
También tenemos que mirarnos a nosotras.
Así nació Tierra Materna
Tierra Materna nace del encuentro entre dos búsquedas: comprender el desarrollo de nuestros hijos y cuestionar las ideas sobre lo que significa ser una buena madre.
No nace de una maternidad perfecta.
Nace precisamente de haber descubierto que perseguirla podía alejarme de la madre que realmente quería ser.
Aquí comparto herramientas, preguntas y recursos para madres que quieren comprender mejor a sus hijos, pero también comprenderse a sí mismas; revisar expectativas, reconocer límites y construir una forma de maternar más consciente, informada y habitable.
Tierra Materna no busca sustituir el acompañamiento médico, psicológico o terapéutico. Es un espacio educativo y de reflexión desde el que comparto lo que voy aprendiendo, estudiando y cuestionando.
No creo que exista una única manera correcta de ser mamá.
Creo en aprender, observar, cuestionar y volver a elegir.
Soy Bere Ruiz.
Bienvenida a Tierra Materna.